San Luis Potosí. – La crisis humanitaria en Colombia se agudizó en 2025, con más de 200,000 personas desplazadas o confinadas debido a la violencia armada y los enfrentamientos entre grupos ilegales y fuerzas de seguridad. La Defensoría del Pueblo de Colombia reportó que 101,474 personas fueron desplazadas, triplicando la cifra del año anterior, mientras que 110,373 quedaron confinadas en sus hogares. Estos eventos, que ocurrieron entre enero y noviembre, vulneraron los derechos fundamentales de miles de hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes.
El desplazamiento forzado se define como la salida abrupta de las comunidades por amenazas o violencia armada. El confinamiento, por su parte, obliga a los pobladores a permanecer aislados, privados de servicios básicos y bajo riesgo de perder la vida. La cifra de desplazados en 2025 representa un alarmante aumento respecto a las 25,611 personas registradas en 2024.
La mayoría de los casos se concentran en los departamentos de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, y Cauca, en el suroeste del país. La Defensoría del Pueblo ha insistido en la necesidad de una mayor presencia del Estado en estas regiones, donde se vive una crisis humanitaria persistente.
Los datos se divulgan tras una alerta emitida por la Defensoría sobre pobladores refugiados en una escuela en el municipio de Tibú, en Norte de Santander, debido al recrudecimiento de enfrentamientos entre grupos armados ilegales. En esta zona operan el “Frente 33” de las disidencias de las FARC y el ELN, quienes disputan el control territorial.
A inicios de 2025, el gobierno de Gustavo Petro declaró estado de emergencia en la región de Catatumbo tras enfrentamientos que dejaron más de 80 muertos. El Ejército colombiano informó sobre una “fase humanitaria” prioritaria en Catatumbo, con 3,633 evacuaciones y atención a 87,438 desplazados, además del despliegue de más de 10,000 soldados y la afectación de 376 estructuras criminales.
