Ciudad de México, Nacional. – Una fuente interna del gobierno venezolano, con apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), fue fundamental para monitorear la ubicación de Nicolás Maduro en los momentos previos a su captura por fuerzas de operaciones especiales estadounidenses.
La inteligencia recopilada por la CIA, a través de drones furtivos y la información proporcionada por sus fuentes dentro de Venezuela, permitió rastrear los movimientos del líder venezolano. Oficiales de la CIA operaban clandestinamente en el país desde agosto, recabando datos sobre el estilo de vida y desplazamientos de Maduro.
Aunque no se ha detallado cómo la CIA reclutó a su fuente, se especula que la recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por el gobierno estadounidense pudo haber sido un factor. El entonces director de la CIA, John Ratcliffe, había prometido una agencia más agresiva, y el presidente Trump autorizó operaciones más audaces en Venezuela, incluyendo la planificación de acciones en noviembre.
A finales de diciembre, la CIA ejecutó un ataque con drones armados contra un muelle presuntamente utilizado para el trasiego de drogas. La captura de Maduro fue descrita como el resultado de una estrecha colaboración entre la CIA y el ejército, fruto de meses de planificación meticulosa. Analistas de operaciones especiales habían logrado
