La operación que resultó en la detención del líder del Cártel de Sinaloa contó con colaboración estrecha entre México y agencias de inteligencia estadounidenses, revelan fuentes.
En enero de 2023, las autoridades mexicanas lograron capturar a Ovidio Guzmán López, también conocido como “El Ratón”, líder del grupo criminal Los Chapitos, una escisión del Cártel de Sinaloa. La operación se desarrolló en un entorno de alta complejidad, movilizando unidades militares de élite en una zona rural de Sinaloa, y fue ejecutada en un tiempo récord, con un uso estratégico de helicópteros y fuerzas de seguridad.
Recientes investigaciones indican que, durante esta operación, el gobierno mexicano contó con una colaboración cercana y coordinada con la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Desde hace varios años, las agencias de EE. UU. mantuvieron vigilancias y recopilaron información sobre los movimientos de Guzmán López, incluyendo vigilancia en comunicaciones y análisis de inteligencia. Fuentes afirman que los analistas estadounidenses elaboraron informes precisos y contribuyeron a ubicar con detalles el paradero del acusado, ayudando a planear y ejecutar la operativo.
Cabe destacar que la CIA proporcionó apoyo técnico y de inteligencia mediante un expediente completo que facilitó a las fuerzas mexicanas tener un conocimiento profundo del objetivo. Sin embargo, a pesar de estas colaboraciones, funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores en México han negado públicamente alguna participación estratégica directa en la operación. La colaboración internacional en materia de inteligencia, sin embargo, resulta en un ejemplo de la cooperación que puede existir entre ambas naciones frente a desafíos de seguridad y criminalidad.
Antes de esta operación, en 2019, México enfrentó un complejo escenario de enfrentamientos tras intentar detener a Guzmán López, conocido como “El Culiacanazo”, donde la resistencia del cártel llevó a la orden de liberar al prófugo para evitar una masacre. La captura en 2023, sin duda, representa un avance importante en la lucha contra el crimen organizado, aunque también pone de manifiesto el nivel de cooperación y colaboración internacional en estos procesos. La participación de agencias de inteligencia como la CIA suma relevancia a la dinámica del enfrentamiento contra los grupos del narcotráfico en la región.
