La influencer italiana es acusada de falsear donaciones benéficas en una campaña de Pascua, generando controversia y afectando su imagen pública.
La reconocida influencer italiana Chiara Ferragni se encuentra en el centro de un proceso judicial que podría finalizar con una condena de casi dos años de prisión. La acusación principal es por fraude agravado, relacionado con una campaña benéfica llevada a cabo en 2021 y 2022, en la que promovió la venta de huevos de Pascua y pandoros, un pan dulce típico, a través de su marca y con fines supuestamente solidarios. Las autoridades italianas detallan que, en realidad, las donaciones al hospital pediátrico Regina Margherita ya habían sido realizadas antes de la campaña y no dependían de las ventas, lo que revela una posible manipulación para beneficiar la imagen pública de Ferragni y su marca.
Este escándalo tuvo un fuerte impacto en la reputación de la influencer, quien en su momento se vio obligada a exigir disculpas públicas y a comprometerse a devolver una suma aproximada de un millón de euros al hospital afectado. La controversia coincidió con momentos difíciles en su vida personal, incluyendo su separación del cantante Fedez, con quien comparte dos hijos, y la pausa en su actividad en redes sociales.
Ferragni declaró en la audiencia que actuó con buena fe y que ningún beneficiario obtuvo ventajas económicas ilícitas a partir del proyecto. La acusación también involucra a su colaborador Fabio Damato y a Franco Cannilo, presidente de Cerealitalia-ID, quienes afrontan cargos similares. La resolución del caso será determinante para aclarar las responsabilidades y las posibles consecuencias legales de una de las influencer más influyentes de Italia.
