Washington, Estados Unidos. – El complejo entramado del caso Epstein ha continuado generando turbulencias en 2025, con nuevas revelaciones que han puesto bajo escrutinio a figuras públicas de alto perfil, incluyendo al expresidente estadounidense Donald Trump y a la monarquía británica. Estas divulgaciones han forzado incluso la desposesión de títulos reales, como en el caso del príncipe Andrés.
La difusión de correos electrónicos pertenecientes al pederasta Jeffrey Epstein, impulsada por congresistas demócratas, ha arrojado luz sobre el conocimiento que Trump poseía de los crímenes y su presunta interacción con una de las víctimas. La presión judicial y legislativa culminó con la aprobación por parte de la Cámara de Representantes de una ley que exige la publicación íntegra de los archivos del pederasta.
Ante la pérdida de elecciones clave y la baja popularidad, Trump habría autorizado la liberación de estos archivos, ahora en posesión del Departamento de Justicia. No obstante, el mecanismo y la fecha exacta de su publicación, así como si se harán sin reservas, aún permanecen inciertos.
Las implicaciones del mandatario republicano en la red de Epstein han generado divisiones, evidenciadas por el distanciamiento de la representante Marjorie Taylor Greene, quien dimitió y declaró su apoyo a las víctimas.
Más de 20 mil correos electrónicos revelados en octubre también han señalado a personalidades como Larry Summers, exsecretario del Tesoro y expresidente de Harvard University, quien renunció a su puesto docente tras revelarse correspondencia personal con Epstein. Figuras del ámbito tecnológico y político como Peter Thiel, Steve Bannon y Elon Musk también han sido mencionados en la red de relaciones de Epstein.
La repercusión del caso trascendió el Atlántico con las memorias póstumas de Virginia Giuffre. Giuffre, quien acusó al príncipe Andrés de abuso sexual siendo menor, relata en su libro “Nobody’s Girl” las supuestas violaciones sufridas. A pesar de las negaciones previas del príncipe, su acuerdo millonario con Giuffre en 2022 y su renuncia a títulos reales en 2019 ya habían generado dudas.
La publicación de las memorias, en un contexto de empatía internacional, reactivó el escrutinio sobre el príncipe Andrés. Ante la persistencia de la controversia, el rey Carlos III tomó la decisión en octubre de 2025 de retirar a su hermano su último título de “príncipe” y ordenarle abandonar la residencia real. El príncipe ahora será conocido como Andrés Mountbatten-Windsor, un cambio de nombre que podría considerarse una última concesión del monarca a su hermano.
