La Administración presidencial y el Pentágono frenaron acciones militares propuestas por la DEA contra grupos narcotraficantes en territorio mexicano, revelan informes recientes.
En las primeras semanas del segundo mandato del expresidente Donald Trump, funcionarios de la Oficina de Control de Drogas (DEA) propusieron una serie de acciones militares e incursiones contra líderes y estructuras de los cárteles de la droga en México. Sin embargo, tanto la Casa Blanca como el Pentágono optaron por detener dichas propuestas, que carecían de un marco legal claro y enfrentaban consideraciones diplomáticas. La información revela que estas ideas estaban en etapas conceptuales y buscaban acciones en colaboración con el Gobierno mexicano, aunque sin respaldo legal sólido para su ejecución. La propuesta generó inquietud en el Ejecutivo estadounidense, especialmente considerando la complejidad jurídica y las implicaciones internacionales. La discusión sobre el uso de fuerzas militares en operaciones antidrogas en México continúa siendo un tema sensible y de alto nivel. La oposición a estas medidas refleja una postura cautelosa ante posibles repercusiones legales y diplomáticas, consolidando la preferencia por estrategias coordinadas y legales para combatir el narcotráfico. La Casa Blanca refuerza su compromiso con una política de cooperación y respeto a la soberanía mexicana en la lucha contra los cárteles.
