Tegucigalpa, Honduras. – Salvador Nasralla, candidato presidencial en Honduras, ha expresado dudas sobre los resultados de las recientes elecciones, tras ser declarado ganador Nasry Asfura, un exalcalde con el respaldo del expresidente estadounidense Donald Trump. Nasralla cuestionó la legitimidad del proceso y el papel de Estados Unidos en la contienda.
Las autoridades electorales hondureñas declararon a Asfura como presidente electo, basándose en el escrutinio de más del 98 por ciento de las actas, las cuales, según ellos, hacían “aritméticamente imposible” que Nasralla ganara. La diferencia oficial fue de aproximadamente 27,000 votos, menos de un punto porcentual.
Nasralla, un conocido comentarista deportivo y político de derecha, indicó que está “en un dilema”, ya que considera que casi dos millones de personas votaron por él y desea apelar los resultados. Sin embargo, teme que una impugnación formal pueda dar impulso al partido de izquierda gobernante, Libre.
Durante una conferencia de prensa, Nasralla evitó convocar a protestas masivas, recordando las violentas manifestaciones que siguieron a las elecciones de 2017, donde hubo fallecidos. En esa ocasión, él apoyó al candidato que perdió frente a Juan Orlando Hernández, expresidente hondureño recientemente indultado en Estados Unidos por cargos de narcotráfico.
La legislación hondureña otorga tres días hábiles para interponer una apelación formal. Si este plazo no se cumple, los resultados serían inapelables. El tribunal electoral tiene hasta 45 días para resolver cualquier impugnación, aunque se prevé que Asfura asuma la presidencia el 27 de enero, y una apelación pendiente no impediría su juramentación.
El Departamento de Estado de EE. UU. revocó visas a uno de los magistrados del tribunal electoral, Mario Morazán, representante del partido de izquierda, alegando que
