Después de realizar pruebas en el mar, la embarcación mexicana retomó su puerto en Manhattan, culminando trabajos tras chocar con el puente de Brooklyn en mayo pasado.
El buque escuela Cuauhtémoc, conocido por ser un símbolo marítimo de México, retornó a su base en Manhattan tras completar una serie de inspecciones y pruebas en el mar. La embarcación fue sometida a evaluaciones rigurosas durante tres días como parte de los procedimientos previos a su reactivación operativa, después de que en mayo pasado chocara con el puente de Brooklyn durante su partida. Este incidente causó heridas a más de 20 cadetes y, lamentablemente, dejó dos víctimas mortales.
El accidente ocurrió en la noche del 17 de mayo, cuando la embarcación se desplazaba cerca del icónico puente, causando que sus mástiles impactaran la estructura. Las investigaciones iniciadas por las autoridades mexicanas y estadounidenses determinaron que no se presentaron fallas en los motores, señalando que el movimiento del buque fue imprevisible en ese momento. Desde entonces, las investigaciones permanecen abiertas, con una duración estimada de hasta un año para su conclusión.
Para el marino, el Cuauhtémoc continúa siendo un embajador de México en los mares y una institución que prepara a sus futuros oficiales; por ello, la Armada mexicana se ha comprometido a actuar con total transparencia durante el proceso. La embarcación, apodada como ‘Embajador y Caballero de los Mares’, zarpó en septiembre desde su puerto en Nueva York para realizar las inspecciones finales antes de su regreso al servicio activo, regresando a su muelle en Manhattan con la seguridad de cumplir con los estándares requeridos.
Este retorno marca un importante paso en la recuperación de la nave tras el incidente, además de reforzar la presencia de México en el ámbito marítimo internacional, consolidando su compromiso con la capacitación naval y la seguridad en operaciones navales.
