El presidente de El Salvador cuestiona la versión mexicana sobre el origen de una aeronave decomisada en México, en medio de tensiones diplomáticas.
En un reciente intercambio de declaraciones, el gobierno de El Salvador y las autoridades mexicanas afrontaron versiones contradictorias respecto a la procedencia de una avioneta cargada con cocaína interceptada en Colima. La nave fue asegurada en Tecomán tras operativos coordinados de vigilancia aérea en territorio mexicano, donde se detuvo a tres mexicanos y se confiscaron aproximadamente 427 kilos de droga.
El gobierno mexicano confirmó que los detenidos son ciudadanos nacionales y que la operación fue resultado de labores de inteligencia y vigilancia aérea, sin implicaciones salvadoreñas. Sin embargo, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, afirmó que no existen indicios que sugieran que la aeronave tuviera origen en su país, rebatieron la versión mexicana y solicitaron una aclaración oficial.
Este conflicto se desarrolla en un contexto donde Centroamérica y México enfrentan desafíos comunes en el combate al narcotráfico, y reitera la importancia de la colaboración internacional para esclarecer hechos relevantes y mantener la cooperación diplomática. La discrepancia ha generado una tensión adicional en las relaciones entre ambos países, mientras las autoridades mexicanas insisten en que los hechos ocurrieron en su territorio sin vínculos con El Salvador.


