La ofensiva de Israel en la Franja de Gaza continúa generando gran cifra de víctimas, en un escenario marcado por tensiones y violaciones a alto el fuego.
Este domingo, las Fuerzas Armadas israelíes llevaron a cabo nuevos bombardeos en diferentes áreas de la Franja de Gaza, resultando en la muerte de al menos 45 palestinos y lesiones a 158 personas, según informes de las autoridades de la región. Los ataques se produjeron en un contexto de acusaciones mutuas de violaciones al alto el fuego, que entró en vigor el pasado 10 de octubre, y que ha sido reiteradamente incumplido por ambas partes en los últimos días.
Las unidades de rescate y protección civil en Gaza recuperaron a 12 víctimas entre los escombros de los bombardeos, elevando así el total de fallecidos desde comienzos de octubre a más de 68,000, con un número aún mayor de heridos cuya gravedad varía desde lesiones leves hasta amputaciones. La comunidad internacional sigue sumida en preocupación por la escalada de violencia y sus consecuencias humanitarias.
Por su parte, Israel reportó que durante la jornada murieron dos soldados en un enfrentamiento en Rafah, donde los militares informaron haber repelido un ataque lanzado por milicianos de Hamás. El grupo palestino, en cambio, negó cualquier implicación en acciones contra fuerzas israelíes en esa zona, y acusó a Israel de haber violado el alto el fuego en múltiples ocasiones, llegando a 80 incumplimientos en total. La tensión continúa aumentando, mientras los enfrentamientos dejan una estela de destrucción y pérdida de vidas civiles en la zona.
A nivel internacional, expertos advierten que esta escalada puede prolongar el conflicto, afectando la ya delicada situación en Gaza y complicando cualquier posible proceso de paz, con un impacto duradero en la estabilidad regional.
