Un bombardeo con drones en Ucrania provocó un incendio en una guardería, dejando víctimas infantiles y generando graves daños en la infraestructura.
Durante la madrugada del 22 de octubre, la ciudad de Járkov, en Ucrania, fue objeto de un ataque con drones y misiles por parte de fuerzas rusas. Las agresiones provocaron una gran explosión que destruyó en su mayoría una guardería local, además de afectar edificaciones cercanas y generar temor en la población, que activó las alertas aéreas en todo momento.
Afortunadamente, los cuidadores lograron evacuar a los niños hacia un refugio subterráneo antes de que las llamas se extendieran por la estructura. Sin embargo, durante la evacuación, uno de los menores perdió la vida, mientras que otros cinco resultaron heridos y fueron trasladados a hospitales para recibir atención médica. Los equipos de rescate trabajaron rápidamente para apagar los incendios y sacar a los pequeños en medio de escenas emotivas en las que los niños mostraban angustia y desesperación, aferrados a sus cuidadores.
Este incidente se enmarca en una serie de ataques recientes que evidencian la escalada de la violencia en Ucrania desde que Rusia intensificó su ofensiva en el país. La comunidad internacional ha condenado estos actos, que afectan principalmente a zonas civiles y vulnerables como niños y familias. La protección de la infraestructura educativa y de los menores sigue siendo una prioridad ante la persistente tensión en la región.
