El-Obeid, Sudán. – Un ataque con drones en la ciudad de El-Obeid, capital del estado de Kordofán del Norte, resultó en la muerte de diez personas, de las cuales siete eran menores de edad. El incidente, ocurrido este lunes, tuvo como blanco una vivienda familiar en el centro de la urbe estratégica, que se encuentra bajo control de las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) pero asediada por las Fuerzas de Apoyo Rápido (FSR).
Este suceso se suma a la escalada de violencia que afecta la región desde finales de 2025, dejando a la población civil atrapada en el fuego cruzado. El conflicto, que inició en abril de 2023, ha desplazado su epicentro hacia el centro del país tras la caída de Darfur. El-Obeid es un punto crucial por su conexión entre la capital, Jartum, y las regiones del oeste. La infraestructura civil de la ciudad ya había sufrido daños severos el fin de semana previo, incluyendo un ataque a la central eléctrica que dejó a miles sin suministro.
La situación en Kordofán ha sido catalogada por organismos internacionales como una “catástrofe de protección”. Desde mediados de diciembre, más de 11 mil personas han huido de los estados de Kordofán del Norte y del Sur. Mientras el ejército intenta recuperar ciudades clave al sur de El-Obeid, los ataques con drones y las incursiones paramilitares continúan afectando a la población civil en sus hogares y escuelas.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha advertido que Sudán atraviesa la “peor crisis humanitaria del mundo”. Con decenas de miles de muertos y sistemas de salud colapsados, las mediaciones internacionales no han logrado un alto el fuego duradero. En este inicio de 2026, la falta de corredores humanitarios seguros y el uso de armamento no tripulado contra zonas residenciales marcan una guerra sin un final cercano.
