La captura de nuevos sospechosos forma parte de la investigación por el incendio en Wang Fuk Court, que dejó más de 128 muertos y cerca de 200 desaparecidos.
Una serie de detenciones se han llevado a cabo en Hong Kong en el marco de la investigación por el trágico incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court, que ocurrió el miércoles pasado, dejando un saldo de más de 128 fallecidos y numerosos desaparecidos. En un esfuerzo por esclarecer las causas y responsables, las autoridades arrestaron a seis individuos vinculados a las obras de renovación del edificio, elevando a once el número total de personas detenidas en relación con el siniestro.
Las investigaciones apuntan a posibles irregularidades en el proceso de licitación y ejecución del proyecto, valuado en unos 42 millones de dólares hongkoneses, que fue adjudicado a la firma Prestige Construction & Engineering, en un proceso que generó sospechas por su opacidad. Además, se han centrado en las condiciones estructurales del edificio y en las medidas de seguridad, que, según informes, facilitaron la rápida propagación del fuego: placas inflamables y redes exteriores sin resistencia al fuego contribuyeron a que las llamas se extendieran rápidamente, complicando las labores de rescate.
La gravedad de la tragedia ha llevado al gobierno local a implementar inspecciones en todos los complejos residenciales en proceso de renovación. Entre los detenidos se encuentran directivos de la firma de arquitectura responsable del proyecto y también empleados de la constructora, quienes enfrentan cargos por homicidio imprudente. La institución encargada de la investigación ha confirmado la creación de un equipo especial dedicado a analizar la adjudicación del contrato y a prevenir futuras tragedias similares, en un esfuerzo por garantizar la seguridad y transparencia en proyectos de construcción.
