El gobierno ajusta su estrategia cambiaria y financiera para contener la cotización del dólar y estabilizar la economía en medio de una creciente tensión en los mercados.
El equipo económico de Argentina rediseña sus instrumentos y políticas para impedir que el dólar alcance los 1.400 pesos en medio de una fuerte circulación alcista. Aunque el techo de la banda de flotación cambió a 1.460 pesos, las autoridades consideran que una caída por debajo de los 1.400 podría significar el fin del esquema actual y un proceso de inestabilidad financiera. La estrategia incluye una combinación de intervenciones en diversos mercados, como el Mercado Electrónico de Pagos (MEP), el dólar contado con liquidación (CCL) y futuros, además del uso de reservas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y las operaciones del Banco Central. Estas acciones buscan frenar la escalada del dólar y garantizar la estabilidad en precios, en un contexto donde las expectativas de desorden y los avances de la inflación generan preocupación entre empresarios y analistas. En paralelo, se evalúa la implementación de nuevos instrumentos financieros, como un dólar ligado a la cotización oficial y un posible blanqueo fiscal para incentivar el ingreso de divisas al país. La mandataria busca evitar un escenario de agitación económica que complique aún más la política fiscal y monetaria vigente, en un momento crítico para la economía nacional.
