Varias representantes y organizaciones expresaron solidaridad con la mexicana tras agresiones verbales en el certamen en Tailandia.
El concurso Miss Universo 2025 ha sido escenario de una controversia que ha generado repudio internacional. La representante de México, Fátima Bosch, afirmó haber sido víctima de agresión verbal por parte de un organizador del evento en Tailandia, lo que llevó a una reacción en cadena de apoyo por parte de otras participantes y de distintas organizaciones del mundo beauty pageant. La situación empezó cuando un directivo del certamen utilizó un lenguaje ofensivo durante una reunión previa, incidentes que motivaron la protesta de Fátima y sus compañeras, quienes abandonaron la sala en señal de rechazo. Esta acción ha puesto en discusión los niveles de respeto y ética dentro de los concursos internacionales, resaltando la importancia de promover ambientes libres de acoso y violencia. Además, esta polémica refuerza la necesidad de instaurar mecanismos claros que protejan la dignidad de las candidatas y fomenten una cultura de respeto en todos los ámbitos del espectáculo y la competencia. La solidaridad de las representantes y organizaciones, como Miss Irak, Colombia y Panamá, refleja una tendencia global hacia la condena de conductas inapropiadas y hacia la defensa de los derechos de las mujeres en el mundo del entretenimiento y la cultura.
