El empresario Daniel Angelici se posiciona en cargos clave tras su ingreso al gobierno de Buenos Aires, controlando el contrato más costoso y buscando ampliar su poder político local.
En un movimiento estratégico dentro del nuevo esquema de poder en la administración de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Daniel Angelici consolidó su presencia en cargos gubernamentales clave, tras la derrota electoral de mayo que dejó al PRO en tercer lugar por primera vez desde 2007. Angelici asumió la Secretaría de Orden e Higiene, una de las instituciones más codiciadas, con autoridad sobre el contrato de recolección de basura, que representa más del 8% del presupuesto porteño, con un valor cercano a 764 mil millones de pesos al año.
El control del contrato de la recolección de residuos, uno de los más caros del distrito, otorga a Angelici una influencia significativa en la gestión de uno de los servicios públicos de mayor impacto en la ciudad. La designación de Pedro Martín Comin Villanueva en esa secretaría refuerza su presencia institucional, ya que el funcionario tiene antecedentes en la administración pública durante el gobierno de Mauricio Macri.
En paralelo, Angelici busca incrementar aún más su alcance político mediante la posible llegada de Hernán Lombardi a la Legislatura porteña, lo que facilitaría la incorporación de su mano derecha, Christian Gribaudo, en el área de Desarrollo Económico. Estas maniobras apuntan a que el empresario continúa fortaleciendo su posición en el escenario político local, en un contexto de diversos movimientos internos en el gobierno de la Ciudad y en el marco de alianzas estratégicas con otros actores políticos que buscan influir en las decisiones de la administración porteña.
Este escenario evidencia cómo actores del sector privado, como Angelici, mantienen un nivel de poder y control en áreas clave de la gestión pública, lo que puede tener profundos efectos en la economía y en la prestación de servicios en la ciudad.
