Dos soldados de la Guardia Nacional resultaron gravemente heridos en un ataque cerca de la Casa Blanca, en un incidente que genera preocupación por la seguridad en la capital estadounidense.
En Washington D.C., dos efectivos de la Guardia Nacional de Estados Unidos sufrieron lesiones graves tras ser atacados en un incidente ocurrido cerca de la Casa Blanca. Los agentes, identificados como Sarah Beckstrom y Andrew Wolfe, estaban en la capital para cumplir una orden presidencial que busca reforzar la seguridad en la ciudad. La agresión ocurrió en una estación de metro del centro de la ciudad, en un momento en que las fuerzas de seguridad respondían a un incidente que ha generado alarma nacional.
El sospechoso, un hombre afgano de 29 años, fue detenido en el lugar y trasladado a un hospital en estado crítico. Se descubrió que Rahmanullah Lakanwal, residente en Bellingham, Washington, había ingresado a Estados Unidos en 2021 y estuvo vinculado a actividades militares respaldadas por la CIA en Afganistán. Tras el ataque, las autoridades iniciaron una serie de interrogatorios a familiares y testigos para esclarecer los motivos y circunstancias del hecho.
Este incidente se desarrolla en un contexto de mayor presencia de la Guardia Nacional en Washington, debido a decisiones presidenciales que priorizan la seguridad en la ciudad. La respuesta rápida de las fuerzas especiales permitió reducir la amenaza, aunque la gravedad de las heridas de los agentes ha provocado preocupación sobre la seguridad en la capital estadounidense. La fiscalía contempla la posibilidad de solicitar la pena de muerte al responsable si fallecen las víctimas, que permanecen en estado crítico.
La tensión en Washington aumenta ante la presencia militar y las acciones que buscan modular la percepción de inseguridad en un escenario de alta vigilancia, en medio de debates sobre la constitucionalidad del despliegue militar en áreas civiles.
