La financiamiento y el costo del evento realizado en el Movistar Arena generan polémica y reclamaciones oficiales en Argentina.
El reciente acto político llevado a cabo en el Movistar Arena, que reunió a más de 11 mil asistentes, habría tenido un costo estimado superior a los 300 mil dólares. Expertos en producción de eventos señalan que un espectáculo de esta magnitud, que involucró recursos técnicos de alta gama en iluminación, pantallas y sonido, así como un gran despliegue de seguridad, no puede costar menos que esa cifra.
El evento movilizó recursos logísticos considerables, incluyendo la contratación de cientos de micros para trasladar asistentes del conurbano bonaerense y otras provincias como Corrientes y Santa Fe. Los costos de alquiler del estadio, la tecnología utilizada y la seguridad privada y pública representan una inversión millonaria, que algunos estiman en más de 700 millones de pesos. Sin embargo, todavía se desconoce quién financió exactamente la organización, generando cuestionamientos por parte de actores políticos y sociales.
Por su parte, desde la Coalición Cívica se presentó un pedido formal de informes para que las autoridades esclarezcan los valores asociados al alquiler del estadio, la inversión en tecnología y, en particular, el origen de los fondos utilizados para cubrir estos gastos. Circulan rumores en círculos políticos de que la familia Kovalivker, propietaria de una droguería implicada en casos de corrupción, habría asumido los costos del show, aunque no existen confirmaciones oficiales al respecto.
El análisis de estos eventos evidencia la magnitud económica que pueden implicar las movilizaciones políticas de alto perfil y pone en perspectiva la importancia de la transparencia en el financiamiento de la política. La cuestión del financiamiento y los costos asociados a eventos de esta naturaleza continúa siendo un tema de interés público y debate en Argentina.
