Las fuerzas armadas y organizaciones civiles trabajan desde octubre en la atención a comunidades dañadas por las lluvias, entregando ayuda humanitaria y apoyando en tareas de rescate y rehabilitación en varios municipios de Hidalgo y Puebla.
Desde principios de octubre, las fuerzas armadas han desplegado una operación integral en zonas afectadas por intensas lluvias en Hidalgo y Puebla, zonas donde las condiciones climáticas han causado daños significativos en viviendas, caminos y servicios básicos. En Hidalgo, un grupo de más de 1,750 efectivos, incluyendo integrantes del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, ha coordinado esfuerzos con apoyo de aviones, maquinaria pesada y equipos especializados como drones y lanchas. Entre las acciones realizadas, se destacan evacuaciones, distribución de más de 23,000 despensas, suministro de agua y medicamentos, además de habilitar albergues temporales para residentes desplazados por las inundaciones y deslaves.
En Puebla, el despliegue de casi 2,200 elementos ha fortalecido las tareas de atención en municipios donde las precipitaciones provocaron daños en infraestructura y dificultades para acceder a comunidades remotas, como Huauchinango y Xicotepec. Las unidades móviles, hospitales militares y medios fluviales han sido clave en la entrega de ayuda y en el desplazamiento de insumos a zonas de difícil acceso, promoviendo la recuperación de la normalidad en una situación de emergencia que sigue siendo prioridad para las instituciones de seguridad y ayuda humanitaria.
Estos esfuerzos reflejan una estrategia coordinada para mitigar el impacto de fenómenos meteorológicos extremos en comunidades vulnerables, con énfasis en la recuperación de viviendas, vías de comunicación y servicios básicos, en un contexto donde las lluvias continúan afectando varias regiones del centro del país.
