La autoridad ambiental clausura temporalmente el zoológico local tras encontrar a Mina, una osa en peligro de extinción, en grave deterioro físico y sin atención adecuada.
En respuesta a una serie de inspecciones realizadas en la última semana, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) determinó la clausura temporal total del Zoológico La Pastora, ubicado en Guadalupe, Nuevo León. La medida busca garantizar la protección y bienestar de Mina, una hembra de oso negro en peligro de extinción, que presentó severas condiciones de deterioro físico durante su revisión. La especie, catalogada en la categoría de “en peligro de extinción” según la normativa ambiental vigente, fue encontrada con lesiones, ulceraciones en la piel, deficiencias alimenticias y evidentes signos de mal manejo médico. Adicionalmente, se constató que no se estaban siguiendo los protocolos adecuados para su rehabilitación y cuidado.
El diagnóstico reveló que Mina sufre leptospirosis, una bacteria que puede transmitirse a humanos, por lo que fue transferida de inmediato a un centro especializado en Pachuca, Hidalgo, para recibir atención médica integral. La acción de la autoridad surge tras la denuncia pública y las observaciones durante las inspecciones, en las que también se evidenció que el recinto no cumplía con las normativas de trato digno para los animales. La clausura permanecerá vigente hasta que las autoridades estatales implementen y certifiquen las medidas correctivas necesarias para asegurar el bienestar de los ejemplares que alberga.
Este caso reabre el debate sobre las condiciones de los zoológicos estatales en la región, especialmente aquellos próximos a importantes eventos deportivos y de infraestructura, en un escenario donde se exige mayor transparencia y protección animal. La gestión del Zoológico La Pastora ha sido cuestionada en años recientes, y con este incidente, las autoridades buscan reforzar las acciones de supervisión y control para evitar futuras irregularidades.
