La tradicional caminata en Pachuca cierra con vehículos decorados y ofrendas, resaltando la influencia cultural de las festividades mexicanas.
Este domingo, la capital del estado de Hidalgo fue escenario de una significativa manifestación religiosa en honor a la Santa Muerte, donde la comunidad creyente acudió al Mercado Sonorita para participar en una caminata que reafirma las tradiciones de culto. La procesión, que inicia en la mañana, contó con la presencia de estatuas y figuras de la Santa Muerte decoradas con flores naturales, globos y telas de colores llamativos. Los devotos acompañaron el recorrido utilizando motocicletas, bicicletas y automóviles adornados, en una muestra de devoción y comunión que ha perdurado en la región.
La festividad incluyó también la presencia del Ángelito Negro, una figura que representa una deidades en el culto, caracterizada por su aspecto infantil y detalles sobrenaturales que reflejan las creencias de sus seguidores. Los participantes expresaron su respeto mediante música, pintura en la cara y expresiones de afecto hacia las imágenes veneradas, con algunos dedicados a recorrer caminando desde el mercado hasta el Reloj Monumental, en el centro de la ciudad.
La culminación se dio en la Plaza Independencia, donde se oyó música y se realizó una porra en honor a las figuras religiosas, acompañada del sonido de silbidos y el claxon de los automóviles decorados. En esa zona, varias unidades remolcadas exhibieron estatuas monumentales cubiertas con pétalos de cempasúchil, la flor emblemática de las tradiciones de Día de Muertos, que simboliza el guía y la conexión espiritual con los difuntos en la cultura mexicana.
Este evento refleja cómo las tradiciones de culto popular se integran en la vida cotidiana de Pachuca, reafirmando sus raíces culturales y religiosas en una celebración que mezcla devoción y expresión artística.
