Debido a las lluvias persistentes en Ciudad de México y alrededores, se evalúa la liberación controlada de agua para prevenir riesgos mayores.
La presa Zimapán, ubicada en el estado de Hidalgo, actualmente registra un nivel de agua que supera su capacidad máxima en un 1.8%, elevando la preocupación por posibles desbordamientos. Aunque aún no se ha dado una confirmación oficial, las autoridades consideran un desfogue controlado, que podría realizarse en los próximos días, específicamente entre viernes y sábado, en respuesta a las lluvias intensas que continúan afectando a la región y zonas cercanas. La liberación de agua, si se realiza, sería menor en volumen que el desfogue anterior y tendría una duración breve, con el objetivo de reducir la presión sobre la estructura y evitar inundaciones en comunidades cercanas. La evaluación de las condiciones meteorológicas y el trabajo coordinado con la Comisión Federal de Electricidad y la Comisión Nacional del Agua permiten tomar decisiones informadas para proteger a la población y mantener el equilibrio ecológico en la zona. Históricamente, este tipo de eventos moviliza acciones preventivas en las áreas aledañas, lo que destaca la importancia de monitorear los niveles de los embalses durante temporadas lluviosas extremas.
