Las afectaciones por el huracán Priscilla en Hidalgo generan alertas por posibles incrementos en enfermedades gastrointestinales en zonas de desastre.
Luego de que el paso del huracán Priscilla causara daños en al menos 17 municipios de Hidalgo, las autoridades de salud activaron mecanismos de respuesta para prevenir emergencias sanitarias. La presencia de inundaciones, deslaves y cortes en los servicios básicos ha generado condiciones propicias para el brote de enfermedades gastrointestinales, principalmente en comunidades afectadas por las inundaciones y daños en el suministro de agua potable.
Programas de atención sanitaria se han desplegado en los puntos más críticos, movilizando a un centenar de profesionales de la salud que brindan atención en 95 albergues distribuidos en el estado. La atención se enfoca también en el monitoreo epidemiológico para detectar posibles focos de infección y contaminación del agua, con el objetivo de evitar una emergencia sanitaria mayor. Además, se trabaja en coordinación con instituciones federales y municipales para dotar de medicamentos y suministros esenciales a las unidades médicas.
A pesar de las dificultades por derrumbes, cortes de caminos y fallas eléctricas que dificultan la comunicación con algunos centros de salud, se mantienen operativos los 480 centros médicos en Hidalgo, implementando rutas alternativas para garantizar la atención. La cifra oficial de fallecimientos y daños continúa siendo actualizada a medida que se confirman los certificados de defunción y los registros oficiales.
El paso de Priscilla dejó un saldo preliminar de 16 personas muertas, además de comunidades incomunicadas, miles de viviendas afectadas y daños en infraestructura, incluyendo escuelas y caminos. Los municipios más impactados son Pisaflores, Tepehuacán de Guerrero, Tlanchinol y Huehuetla, donde las afectaciones han sido severas.
