La Secretaría de Agricultura destina recursos para fortalecer la autonomía económica y seguridad alimentaria de las mujeres en comunidades rurales de Hidalgo.
Hidalgo cerrará 2025 con una inversión superior a los 62 millones de pesos en programas focalizados en mujeres rurales, con el objetivo de potenciar su participación en actividades productivas. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del estado implementa cuatro iniciativas específicas que buscan facilitar herramientas y recursos para que las beneficiarias puedan emprender desde sus hogares.
Entre estos apoyos, destaca un programa que entrega aves de doble propósito, conformado por 14 aves de esa especie y un gallo, con lo que las mujeres pueden autoabastecerse o comercializar huevos y carne. También se impulsa la cunicultura, con un paquete que incluye conejas, sementales, jaulas y equipo técnico para promover la producción de carne y cartera productiva. Asimismo, se establecen huertos familiares en espacios cercanos a los hogares, con sistemas de riego, cercas y capacitación para producir alimentos frescos y aliviar la carga en la alimentación familiar. Por último, se entregan jaulas especializadas para aves, diseñadas para facilitar su crianza y producción de huevos.
Es importante contextualizar que dichas acciones forman parte de una estrategia integral para promover la igualdad de oportunidades en el campo. La inclusión de las mujeres en actividades productivas rurales resalta la relevancia socioeconómica que estas desempeñan, no solo en la producción de alimentos, sino también en el fortalecimiento del tejido social y la economía local. La inversión refleja un compromiso del gobierno estatal con la equidad y el desarrollo sustentable en las comunidades agrícolas.
Por otra parte, Hidalgo ha mantenido un historial positivo en sanidad animal, con la certificación de múltiples municipios libres de enfermedades como la brucelosis y la tuberculosis, además de estar libre del gusano barrenador, lo cual favorece las exportaciones y refuerza la competitividad del sector ganadero en mercados internacionales, incluyendo Estados Unidos. Esto ha sido resultado de la coordinación entre productores, autoridades locales y federales, que trabaja en vigilancia sanitaria y buenas prácticas en la crianza animal.
