El PRDH pide acciones concretas para mejorar la rentabilidad del campo hidalguense, afectado por bajos precios y crisis climática.
La producción agrícola en Hidalgo enfrenta múltiples desafíos que amenazan la estabilidad del sector, incluyendo la caída en los precios del maíz y el incremento en los costos de insumos. En respuesta a las protestas recientes de agricultores, el Partido de la Revolución Democrática en la región ha solicitado a los gobiernos estatal y federal implementar medidas para garantizar condiciones dignas y rentables para los productores. Entre las propuestas destacan la organización de los campesinos para eliminar intermediarios, además de la creación de programas sociales, bodegas y centros de acopio que favorezcan una comercialización más justa y eficiente.
Asimismo, expertos argumentan que la crisis en la agricultura local se ha agravado por las recientes lluvias intensas, que provocaron la pérdida de cosechas completas en algunas zonas. La necesidad de desarrollar mecanismos de apoyo que brinden respaldo en situaciones de emergencia se vuelve prioritaria para evitar afectar la soberanía alimentaria del estado. La producción de maíz, símbolo cultural y económico de Hidalgo, requiere políticas que aseguren precios de garantía transparentes y accesibles, promoviendo así una agricultura digna y sustentable.
El sector agrícola hidalguense, fundamental para la economía local, demanda acciones inmediatas que protejan a los agricultores y que fortalezcan la seguridad alimentaria en la región. La inversión en insumos de calidad, así como una revisión exhaustiva de los programas oficiales, son pasos clave para revertir la tendencia de bajos precios y consolidar un campo más justo y resiliente.
