Ciudad de México. – El gobierno federal, en colaboración con el estado de Hidalgo, destinará 900 millones de pesos en 2026 para la restauración integral del río Tula. El objetivo principal es mejorar la calidad del agua, prevenir inundaciones y recuperar ecosistemas degradados en una de las cuencas más afectadas del centro de México.
Esta inversión forma parte de una estrategia a largo plazo para abordar problemas históricos de contaminación, riesgos sanitarios y deterioro ambiental, buscando fortalecer la resiliencia de las comunidades ribereñas.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) detalló que los recursos se aplicarán en obras coordinadas entre dependencias federales, estatales y municipales. Entre las acciones prioritarias se encuentra la construcción de 38 kilómetros de colectores de drenaje en la zona metropolitana de Tula, Atotonilco y Atitalaquia, con el fin de reducir significativamente las descargas de aguas residuales sin tratamiento al río.
El proyecto también contempla la mejora de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Atotonilco y la rehabilitación de la planta de tratamiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), incrementando así los estándares de depuración del agua. Además, se implementarán humedales de tratamiento, una solución natural para purificar el agua.
En materia de vigilancia, se reforzarán las inspecciones y sanciones para descargas contaminantes, dando continuidad a los operativos realizados. Se buscará asegurar que las mejoras en infraestructura no se vean afectadas por prácticas contaminantes.
El plan incluye el fortalecimiento del monitoreo hídrico con más de 90 sitios de monitoreo manual y 21 estaciones automáticas, permitiendo un análisis en tiempo real de la calidad y cantidad del agua para una toma de decisiones basada en evidencia.
Para la prevención de inundaciones, se realizarán obras de estabilización de taludes, rehabilitación de bordos y control de azolves, además de la instalación de infraestructura para retener residuos sólidos y evitar taponamientos.
Finalmente, se restaurarán más de mil hectáreas bajo esquemas de conservación, incluyendo la revegetación con especies nativas y la protección de zonas forestales. Se realizarán acciones específicas en el entorno de la presa Endhó para su saneamiento y restauración ambiental.
La restauración del río Tula se perfila como una de las inversiones ambientales más significativas de los últimos años en Hidalgo, buscando convertirse en un modelo de recuperación hídrica para otras regiones del país.
