Gregorio Jaen Gaspar y su madre, Epifanía Gaspar, murieron tras un percance vehicular en el bulevar Felipe Ángeles, en el que también resultó herida su madre, quien posteriormente falleció.
La madrugada del jueves 4 de diciembre, un trágico accidente en el bulevar Felipe Ángeles en Pachuca cobró la vida de Gregorio Jaen Gaspar, quien fuera alcalde del municipio hidalguense de Santiago de Anaya, junto con su madre, Epifanía Gaspar. El incidente ocurrió cuando el exfuncionario, conduciendo un vehículo Nissan Tiida blanco, perdió el control del automóvil cerca de una rampa que conecta con una glorieta, impactándose de frente contra el muro de contención. La fuerza del impacto provocó la muerte instantánea de Jaen Gaspar, de 65 años, y lesiones fatales en su madre, quien posteriormente falleció en el hospital.
El accidente generó una inmediata movilización de las autoridades, que acordonaron la zona, mientras el vehículo fue trasladado al corralón y el cuerpo del exalcalde fue entregado al Servicio Médico Forense para la investigación correspondiente. La identidad de la madre, Epifanía Gaspar, artesana reconocida en la región, fue confirmada por familiares y medios locales.
Gregorio Jaen Gaspar dejó una huella significativa en su comunidad, tanto por su gestión pública, en el periodo 2006-2009, como por su labor en la promoción cultural y artesanal del Valle del Mezquital. Su pasión por las tradiciones y las raíces culturales fue heredada de su madre, quien también fue una figura apreciada en el ámbito artesanal y cultural. Algunas publicaciones destacan su compromiso con la identidad regional, siendo beneficiario del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y de Comunitarias.
El hijo de la familia, Alberto, expresó con emotividad en redes sociales los sentimientos por la pérdida y agradeció el legado de su padre, resaltando su amor por el idioma, la tierra y las comunidades indígenas. Además, reafirmó el valor de la cultura local y la lucha de su abuela, quien dedicó su vida a la artesanía y la defensa de su comunidad.
Este trágico acontecimiento resalta la vulnerabilidad en las carreteras y la importancia de la seguridad vial en zonas urbanas y rurales del Estado de Hidalgo, donde la tradición cultural continúa siendo un elemento de identidad y orgullo para su gente. La pérdida de figuras tan vinculadas a la cultura y al servicio público representa un golpe duro para la región, pero también un recordatorio sobre la responsabilidad de reforzar las medidas de seguridad en las vías públicas.
