CIUDAD DE MÉXICO. – Tras el rechazo ciudadano al proyecto de Parque de Economía Circular y de Reciclaje en Hidalgo, diversos colectivos ambientales han presentado un plan integral de justicia socioambiental. El Movimiento No al Basurero Atitalaquia, la Red de Conciencia Ambiental Queremos Vivir, Fundación Apaztle y Río Tula Restauración y Justicia Socioecológica aclararon que su oposición al parque no fue ideológica, sino basada en preocupaciones fundamentadas sobre los posibles impactos ambientales y de salud en la región.
Los grupos enfatizaron su rol como aliados del gobierno, buscando colaborar para alcanzar la justicia ambiental en la zona. “No somos enemigos del gobierno, somos aliados. Queremos trabajar juntos para alcanzar la justicia ambiental en nuestra región”, declararon los representantes de los colectivos.
Este pronunciamiento surge en un contexto donde especialistas han alertado sobre una emergencia sanitaria y ambiental en la región tolteca. Se estima que más de 500,000 personas sufren afectaciones directas debido a la operación de industrias como refinerías, termoeléctricas, cementeras, así como por descargas de aguas residuales y la presencia de más de 300 industrias instaladas.
“Es un cóctel tóxico que ha provocado enfermedades y una exposición crónica en la población”, advirtieron los expertos, subrayando la gravedad de la situación. Ante este panorama, los colectivos propusieron la creación conjunta de un plan que priorice la vida y la salud, con la participación de comunidades, investigadores y autoridades. Entre las acciones clave del plan se incluyen el saneamiento efectivo de ríos, la reducción de emisiones industriales, la atención médica para enfermedades relacionadas con la contaminación, la protección del derecho al agua y el fin de la designación de “regiones de sacrificio”.
