Las investigaciones apuntan a un ataque personal sin relación con grupos delictivos; el móvil aún está en estudio.
El asesinato del exalcalde Lauro Orozco Gómez, ocurrido durante la tarde del 19 de noviembre en la cabecera municipal, no muestra indicios de estar relacionado con actividades del crimen organizado. Las autoridades locales informaron que el ataque ocurrió cerca de las 2:19 de la tarde, cuando el exfuncionario transitaba en una camioneta Chevrolet por la calle Josefa Ortiz de Domínguez y fue interceptado por desconocidos que le dispararon en múltiples ocasiones.
Tras recibir un reporte de emergencia, elementos de la Policía Municipal localizaron al exalcalde sin signos vitales, con heridas de bala en el cuerpo. Hasta el momento, las líneas de investigación principales sugieren un móvil personal o relacionado con una cita que habría sido previamente pactada, descartando la presencia de un cártel o grupo delictivo, dado que el calibre de la evidencia balística no corresponde a armamento habitual en ejecuciones relacionadas con la delincuencia organizada.
Históricamente, Orozco Gómez ya había sido amenazado anteriormente por supuestos miembros de la delincuencia, relacionados con amenazas de muerte y mensajes intimidatorios en su municipio de Zaragoza. Este hecho refuerza las hipótesis de un posible conflicto personal. Fue presidente municipal de Ignacio Zaragoza en dos períodos distintos, primero por el PRI y posteriormente por Movimiento Ciudadano, partido con el que continuaba vinculado en sus últimas funciones.
La relevancia de este caso radica en la necesidad de entender los riesgos que enfrentan líderes locales y la importancia de fortalecer las medidas de protección. La investigación continúa en curso, con un enfoque en identificar a los responsable y determinar el móvil exacto del ataque.
