La movilización busca reclamar mejores precios, apoyo técnico y prevenir la pérdida de cultivos en el sector agrícola mexicano.
En una iniciativa que abarca múltiples regiones del país, productores de maíz y sorgo comenzaron un paro de actividades para exigir condiciones más justas y apoyo integral al sector agrícola. La movilización, que se realizará en 14 entidades, tiene como objetivo principal aumentar los precios de venta de sus productos, asegurar la rentabilidad de sus cultivos y promover la tecnificación del campo mexicano.
El movimiento surge ante una crisis agrícola sin precedentes, caracterizada por el incremento en costos de insumos, fertilizantes y combustibles, lo que ha mermado la capacidad de los agricultores para cubrir sus gastos. La protesta planea iniciar de manera pacífica, incluyendo la apertura de algunas casetas de cobro en autopistas para aliviar el paso; sin embargo, los agricultores advierten que podrían intensificar las acciones si no reciben respuestas favorables. Una de las principales afectaciones será en una autopista en Hidalgo, específicamente en la caseta de cobro en Tula de Allende, donde se levantará la pluma como forma de protesta.
Este movimiento se enmarca en la preocupación del sector por la posible pérdida de cultivos en los próximos años, lo cual podría poner en riesgo la seguridad alimentaria y la soberanía de México. La movilización también busca sensibilizar a las autoridades sobre la necesidad de apoyar la tecnificación, el acceso a maquinaria y la implementación de apoyos económicos para mantener la producción en el país, esencial para garantizar el abasto de granos básicos y reducir dependencias externas.
El paro incluye a productores de estados como Sinaloa, Chihuahua, Jalisco, Michoacán, y otros, quienes advierten que de no obtener respuestas satisfactorias, sus acciones podrían extenderse a bloqueos en vías clave, afectando la circulación y el comercio en varias regiones.
