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Testimonio de un sobreviviente revela detalles de la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco

Relato de un sobreviviente de la masacre del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, que expone la violencia, el plagio de justicia y la necesidad de memoria histórica.

Por Redacción1 min de lectura
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Un médico que estuvo presente en la tragedia comparte su experiencia y lamenta la falta de justicia tras 57 años del evento histórico.

El 2 de octubre de 1968, la Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México fue escenario de una violenta represión que culminó en la masacre de decenas de personas durante una movilización estudiantil. En medio de esa madrugada oscura, un oftalmólogo que colaboraba en la Cruz Roja presencia la llegada masiva de heridos y el horror que dejó la intervención militar. La persona relata que, entre balas, golpes y heridas profundas, la atención a los heridos fue casi imposible debido a la insuficiencia de recursos y la magnitud de la tragedia.

A más de medio siglo del acontecimiento, el testimonio revela que muchos de los sujetos heridos fueron trasladados a instalaciones militares, donde posteriormente desaparecieron, para ser incinerados. La falta de justicia y las imposiciones militares para silenciar la verdad permanecen vigentes, pese a las promesas de esclarecer los hechos. Además, el testimonio menciona que tanto el mando militar como instituciones políticas, incluyendo figuras vinculadas a los gobiernos de la época, intentaron presionar a los supervivientes para que guardaran silencio.

Desde su consultorio en Chiapas, el médico recuerda con tristeza el anonimato de muchas víctimas y la ausencia de justicia en estos sucesos. La historia del 2 de octubre continúa siendo un símbolo de la represión y la lucha por la verdad en México, evidenciando la necesidad de esclarecer para nunca olvidar.

Este relato aporta un valioso testimonio que ayuda a entender la magnitud y la gravedad de uno de los episodios más oscuros del país, donde la justicia todavía busca ser alcanzada y la memoria no debe olvidarse.

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