La captura de Manuel Roberto Farías Laguna se suma a investigaciones por tráfico ilícito de hidrocarburos en varias entidades de México, en un operativo coordinado entre fuerzas federales y estatales.
El pasado 2 de septiembre de 2025, en Puerto Vallarta, Jalisco, se llevó a cabo la detención de Manuel Roberto Farías Laguna, quien mantiene una presunta relación con actividades ilícitas relacionadas con el contrabando de combustible en México. La operación forma parte de un amplio esfuerzo de las autoridades para desmantelar redes del huachicol que operan en múltiples regiones del país, especialmente en Tamaulipas, Veracruz, Nuevo León, Jalisco y la Ciudad de México.
Desde marzo de 2025, las fuerzas federales habían incautado un buque con bandera de Singapur y origen en Texas que transportaba más de 10 millones de litros de diésel de contrabando, lo que derivó en una investigación penal y una serie de arrestos relacionados con este esquema. La aprehensión de Farías Laguna fue resultado de operativos específicos en puertos y caminos de estos estados, donde se ejecutaron órdenes de captura contra varias personas involucradas en el tráfico ilegal de hidrocarburos y corrupción en instituciones públicas y privadas.
Este caso revela no solo el impacto del crimen organizado en la economía y la seguridad nacionales, sino también la infiltración en instituciones clave, como la Armada de México, en donde algunos oficiales han sido señalados por nepotismo y posibles vínculos con actividades ilícitas. La Fiscalía General de la República continúa ampliando las investigaciones que también incluyen a otros familiares y exfuncionarios, con el fin de esclarecer la magnitud de la red de corrupción y contrabando.
El vínculo de Farías Laguna con Rafael Ojeda Durán, exsecretario de Marina, ha generado atención en los círculos de seguridad, dado que ambos hermanos estaban involucrados en decisiones administrativas y cargas de mando durante el sexenio pasado. La relocalización de Farías Laguna desde Sonora y su captura en Jalisco refuerzan la percepción de que las operaciones contra el contrabando en México son cada vez más agresivas y coordinadas a nivel nacional, con resultados concretos en la desarticulación de estas redes delictivas.
