La Presidenta Claudia Sheinbaum insiste en que la independencia de México es un valor innegociable, resaltando su compromiso con la soberanía nacional en un contexto de colaboración internacional.
En una gira por Guerrero, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó categóricamente que la independencia y soberanía del país son inalterables y no están sujetas a negociaciones. La funcionaria puntualizó que la relación con Estados Unidos y otros países se basa en la colaboración y el diálogo respetuoso, sin que ello implique subordinación alguna. “Somos dos países iguales. Colaboramos y negociamos, pero sin perder nuestra autonomía,” afirmó durante un acto en Petatlán, donde también anunció la inversión de un billón de pesos en los Programas para el Bienestar para este año.
Este compromiso se enmarca en una política de fortalecimiento de la soberanía nacional, en un contexto donde las políticas sociales impulsadas por la administración actual han logrado reducir la pobreza y ampliar derechos constitucionales. Tras 36 años de gobiernos neoliberales, la actual gestión afirma haber sacado de la pobreza a más de 13 millones de mexicanos mediante incrementos salariales y programas sociales, incluyendo pensiones que ahora son consideradas derechos constitucionales.
El fortalecimiento de los Programas para el Bienestar y obras públicas en Guerrero, con énfasis en infraestructura vial, también forman parte del paquete de políticas públicas que busca beneficiar a más de 20 millones de personas. La inversión estatal en estos programas refleja una estrategia integral para consolidar la protección social y la soberanía económica, en un momento en que el país busca consolidar su independencia frente a presiones externas. La existencia de un apoyo popular en la región, evidenciado por las expresiones de agradecimiento de beneficiarios, fortalece la percepción de que estos programas son una prioridad para la administración federal.
Respecto a la importancia de defender la soberanía, expertos señalan que en un escenario global cada vez más interconectado, mantener la autonomía política y económica es clave para garantizar decisiones soberanas que respondan a las necesidades nacionales, fortaleciendo así la estabilidad del país en el ámbito internacional.
