La salida de una delegada de Bienestar en Puebla genera sospechas tras ser señalada por sus supuestos lazos con un operador del Cártel de Jalisco Nueva Generación, en medio de controversias sobre su estilo de vida y vínculos políticos.
En Puebla, la Delegada de la Secretaría de Bienestar en Libres, Anallely López Hernández, presentó su renuncia voluntaria por motivos personales, según confirmó el Gobierno estatal en un comunicado oficial. Sin embargo, su salida coincide con la circulación de información que la relaciona con Nazario N., identificado como un presunto operador del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien fue arrestado en Guadalajara en octubre pasado.
La funcionaria había sido objeto de atención en redes sociales por exhibir un estilo de vida de lujo, incluyendo viajes internacionales, el uso de helicópteros y vehículos de alta gama, contrastando con su perfil público y su cargo en programas sociales. Además, se reporta que López Hernández y Nazario N. tenían una relación cercana, incluso de pareja, y participaban en eventos políticos en distintos municipios, gestando proyectos sociales y compartiendo espacios con autoridades locales y estatales, incluyendo al gobernador Alejandro Armenta Mier.
El gobierno estatal enfatizó que respeta la decisión de López Hernández y aseguró que las actividades de atención social continuarán con normalidad, reafirmando su compromiso con la transparencia y el servicio público, en línea con los principios que rigen las políticas estatales.
Este caso ha reavivado el debate sobre la presencia de vínculos ilícitos en la política y el impacto que tienen en la confianza ciudadana, además de poner en cuestión la supervisión y los controles en la gestión de recursos sociales en la región.
