La contracción de 5.6% en remesas durante el primer semestre de 2025 afecta especialmente a regiones del sur del país El Banco de México informó que las remesas enviadas a México durante el primer semestre de 2025 experimentaron una disminución del 5.6 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. En cifras absolutas, los ingresos por remesas alcanzaron los 29 mil 576 millones de dólares, frente a los 31 mil 326 millones de dólares reportados en enero a junio de 2024. Esta caída refleja, en parte, las políticas migratorias implementadas por el expresidente Donald Trump, que dificultaron el tránsito y las oportunidades para los migrantes mexicanos en Estados Unidos. Este descenso en las remesas tiene un impacto directo en varias entidades mexicanas, particularmente en aquellas donde estas transferencias representan una porción significativa de la economía. Las regiones más afectadas se encuentran en el sur del país, como Chiapas, Guerrero y Oaxaca, donde las remesas constituyen una parte fundamental de sus ingresos económicos. De acuerdo con un informe de Actinver, las principales entidades receptoras de remesas siguen siendo Michoacán, Guanajuato, Jalisco, la Ciudad de México, el Estado de México, así como Chiapas y Puebla. Sin embargo, en caso de persistir la contracción, las regiones del sur del país podrían experimentar mayores dificultades, dado que las remesas representan un porcentaje considerable en su Producto Interno Bruto y en la economía local. En Chiapas, por ejemplo, las remesas equivalen aproximadamente a una tercera parte de la riqueza necesaria para sostener el consumo y la vida cotidiana durante el año. La dependencia de estos fondos es tan alta que su reducción puede afectar gravemente el bienestar de sus habitantes. Además, Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Zacatecas dependen en mayor medida de las transferencias de dinero enviadas por migrantes radicados en Estados Unidos, con cifras que superan el 25 por ciento de su Producto Inte
