La autoridad enfatiza que su labor se centra en la prevención y no en sancionar, tras orden judicial de restauración en un proyecto inmobiliario en Tulum.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha aclarado que su función principal en Tulum es la prevención de incumplimientos ambientales, no la aplicación de sanciones. La dependencia trabaja en evitar daños al ecosistema mediante herramientas preventivas, particularmente en proyectos turísticos y desarrollos inmobiliarios en zonas costeras. Cuando se detectan irregularidades, realiza inspecciones y puede iniciar procedimientos administrativos que derivan en sanciones obligatorias para los responsables, que deben cumplirse una vez formalizadas. En un contexto más amplio, la importancia de estas acciones radica en promover un desarrollo responsable en áreas de alto valor ecológico, especialmente en destinos turísticos como Tulum, donde el equilibrio entre crecimiento y conservación es crucial para proteger la biodiversidad local. La orden judicial respecto a un proyecto en Bahía de Solimán, que determinó la demolición y restauración del área, subraya la relevancia de aplicar rigurosamente las medidas protectoras para preservar estos entornos vulnerables.
