Un capitán de la Marina con influencia en operaciones ilícitas en la importación de combustible es detenido, revelando una estructura de corrupción en las aduanas mexicanas.
En un operativo que deja al descubierto la corrupción en la Administración Portuaria, las autoridades arrestaron a un capitán de la Marina con fuertes vínculos en una red de huachicol fiscal. El oficial, encargado del área jurídica naval, fue señalado como pieza clave para facilitar operaciones ilícitas en las aduanas marítimas, controlando movimientos internos y gestionando cambios de personal militar en los puertos estratégicos del país.
Las investigaciones recientes indican que el capitán, cuya identidad es Clímaco Aldape Utrera, participó en una red clandestina que permitía la entrada y distribución de combustibles robados. Aldape habría recibido pagos en efectivo, gestionados en reuniones con otros operadores, y su patrimonio refleja un nivel de vida que sobrepasa sus percepciones oficiales, incluyendo propiedades en la Ciudad de México y depósitos millonarios. Además, se detectó que sus movimientos telefónicos estaban relacionados con varias aduanas clave, desplazándose por varias zonas navales y portuarias sin pertenecer formalmente a esos sitios.
Desde 2023, registros financieros y testimonios lo ubican como un enlace entre altos mandos navales y operadores logísticos, con el respaldo de figuras como los hermanos Farías, quienes presuntamente autorizaban sus gestiones. Su función era facilitar los cambios de personal y movimientos internos que controlaban la distribución ilícita de combustible, fortaleciendo así toda una estructura criminal dentro del sector naval y aduanero. La detención ocurrió en Salina Cruz, Oaxaca, en un marco legal que actualmente contempla un amparo que detiene temporalmente el proceso penal, aunque las investigaciones continúan avanzando.
Los antecedentes muestran que Aldape, a través de su influencia, consolidó un esquema de corrupción que comprometía la integridad de las instituciones marítimas y aduaneras del país. Su caso refleja la magnitud de la corrupción en los procesos de importación y distribución en el sector naval, y sienta un precedente para reforzar la lucha contra el huachicol y el crimen organizado vinculado a las instituciones oficiales.
