Un menor de edad, vinculado con grupos delictivos, atentó contra el edil Carlos Manzo, en un hecho que evidencia la violencia juvenil en Michoacán.
Un adolescente de 17 años fue identificado como el atacante que ultimó al alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en un incidente ocurrido en la plaza principal de la ciudad michoacana. Tras el ataque, el joven fue abatido por las fuerzas de seguridad en un operativo que reveló una presunta relación con grupos del crimen organizado. Durante la investigación, las autoridades determinaron que el agresor provenía del municipio de Paracho, reconocido por su tradición artesanal en la elaboración de guitarras, y que se había ausentado de su hogar una semana antes del hecho. Los análisis de videovigilancia permitieron confirmar que el joven vigiló a la víctima antes de cometer el homicidio, que se produjo alrededor de las 20:10 horas en un evento público. Además, en su cuerpo se encontraron tatuajes relacionados con símbolos vinculados a la narcocultura, como el número 701, asociado al cartel de Joaquín “El Chapo” Guzmán. La investigación apunta a que el homicidio forma parte de una disputa entre cárteles rivales en la zona, en concreto, el Cártel de Jalisco Nueva Generación y Los Templarios. Los familiares del joven ya recibieron su cuerpo, y las autoridades continúan buscando a otros posibles implicados para esclarecer completamente los hechos y fortalecer el combate a la criminalidad en la región.
