La reforma constitucional en Santa Fe avanza para eliminar la mención oficial del catolicismo, mientras la Iglesia reclama su aporte cultural y social.
En el marco de la discusión sobre la reforma del artículo 3 de la Constitución provincial de Santa Fe, la Iglesia Católica ha manifestado su intención de defender la referencia a su presencia en el texto constitucional. La propuesta en debate busca eliminar la mención del catolicismo como religión oficial, en línea con los principios de la separación entre Iglesia y Estado establecidos tras el Concilio Vaticano II. La redacción vigente, publicada en 1962, refleja un reconocimiento formal que ya no corresponde a la realidad moderna.
El liderazgo religioso argumenta que la Constitución de Santa Fe tiene un significado profundo para la identidad cultural y espiritual de la provincia, reconocida por su historia y tradiciones mayoritariamente católicas. Además, señalan que la Iglesia ha contribuido a la formación de valores y a la cohesión social en la región, por lo que merecería un reconocimiento explícito.
En el contexto del debate, algunos integrantes del proceso constitucional consideran que modificar el artículo 3 fortalecería el marco de libertad religiosa y de igualdad entre distintas confesiones, sin reseñar privilegios. La incorporación de una redacción que disuelva la referencia oficial busca reflejar la realidad pluralista actual, en línea con movimientos similares en otras provincias argentinas, donde ya se reconocen en los textos constitucionales a distintas religiones y a la laicidad del Estado.
La posición del Arzobispado de Rosario destaca que el reconocimiento de la identidad y valores culturales de la Iglesia no implica privilegios, sino un respeto por su historia y aportes sociales. La discusión continúa en el Congreso y en los ámbitos públicos, en un contexto donde la laicidad y la diversidad de creencias son valores constitucionales en construcción.
Como antecedentes, la separación formal entre religión y Estado en Argentina se consolidó a partir del siglo XX, aunque algunas provincias mantienen referencias relativas a su historia católica. La discusión en Santa Fe refleja un movimiento hacia la actualización del marco legal para reflejar mejor la realidad social y religiosa de su población.
