La Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas exige intervención urgente ante la crisis hídrica que afecta al sector durante las vacaciones de verano
La ciudad de Acapulco, uno de los destinos turísticos más importantes de México, enfrenta una grave crisis de abastecimiento de agua potable en su zona turística. La Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA) ha denunciado que, durante estas vacaciones de verano, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) no ha cumplido con suministrar el vital líquido en las áreas que concentran a la mayor cantidad de visitantes.
En un escrito dirigido a la presidenta municipal Abelina López Rodríguez, y difundido a través de redes sociales, el presidente de AHETA, José Luis Smithers Jiménez, solicitó una respuesta inmediata a esta problemática. El documento expresa la preocupación del sector hotelero por la falta de agua y exige una solución pronta para evitar mayores perjuicios económicos y de imagen.
Smithers Jiménez indicó que la situación ha obligado a los hoteles a contratar pipas de agua para garantizar el servicio a sus huéspedes. En el escrito, el dirigente hotelero reclama que se reembolsen todos los gastos efectuados en dichas adquisiciones, adjuntando una relación detallada de las compras realizadas. Asimismo, solicitó que se acredite el pago de estas pipas en la facturación de los recibos de agua, como una medida de compensación por la deficiencia del suministro.
El problema del desabasto de agua en la zona turística de Acapulco no es nuevo y se ha agudizado en las últimas semanas. La protesta del sector hotelero se suma a otras manifestaciones de vecinos de colonias como Bellavista y Vista Alegre, quienes también bloquearon avenidas principales como Ejido y Constituyentes en señal de rechazo a la falta de agua potable en sus comunidades.
La situación ha generado preocupación entre las autoridades municipales y estatales, que deben encontrar soluciones inmediatas para garantizar el abastecimiento en las áreas afectadas. La crisis hídrica en Acapulco no solo perjudica la economía local, sino que también pone en riesgo la imagen del destino turístico, que lucha por mantener su competitividad en un mercado cada vez más exigente.
La falta de agua en la zona turística impacta directamente en la experiencia de los visitantes, quienes esperan servicios de calidad durante su estancia. La incapacidad de CAPAMA para atender oportunamente la demanda ha provocado molestias entre los hoteleros, quienes aseguran que esta situación podría traducirse en cancelaciones y pérdida de reservas si no se atiende con prontitud.
El sector hotelero ha reiterado su disposición a colaborar con las autoridades para resolver esta crisis, pero exige acciones concretas y una comunicación efectiva. La obligación de garantizar el suministro de agua potable en Acapulco recae en las instancias responsables, que deben priorizar la atención a la población y a la industria turística para evitar daños mayores.
Mientras tanto, la población y los visitantes continúan enfrentando las molestias derivadas de la problemática hídrica, en un escenario que requiere de una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades municipales y estatales. La situación en Acapulco evidencia la urgencia de fortalecer la infraestructura y las estrategias de gestión del agua en el puerto para prevenir futuras crisis similares.
