El presbítero, de 62 años, era también párroco y rector de la catedral de la capital guerrerense.
Chilpancingo, Guerrero. El presbítero Benito Cuenca Mayo, quien se desempeñaba como vicario general de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, párroco y rector de la catedral de Asunción de María, falleció este sábado a los 62 años. La Diócesis informó del deceso, ocurrido en las primeras horas del día, alrededor de las 03:30 horas, generando pesar en la comunidad eclesial y civil.
La Iglesia católica expresó sus condolencias a la familia y a la comunidad eclesial por la pérdida del sacerdote, quien fue ordenado el 30 de mayo de 1990 en la parroquia de Asunción de María en Chilapa. El obispo de la Diócesis, monseñor José de Jesús González Hernández, manifestó su acompañamiento a los allegados del presbítero, destacándolo como uno de sus principales colaboradores pastorales.
Los servicios funerarios del padre Benito Cuenca Mayo se llevan a cabo en su domicilio particular, ubicado en la calle Belisario Domínguez, en el barrio de San Mateo. Diversas organizaciones, tanto religiosas como ciudadanas, así como el Gobierno de Chilpancingo, han emitido comunicados para expresar sus condolencias.
Benito Cuenca Mayo era reconocido por su liderazgo y participación activa en momentos cruciales para la Diócesis. Se destacó por su labor en la exigencia de justicia ante el asesinato de sacerdotes y por sus posturas críticas en la prensa, siempre orientadas a la búsqueda de la paz en la región Centro de Guerrero. Su fallecimiento deja un vacío significativo en la estructura pastoral y social de la zona.
El papel del clero en la región de Guerrero ha sido históricamente relevante, no solo en la esfera espiritual sino también como actores sociales y defensores de derechos humanos. La Diócesis de Chilpancingo-Chilapa ha enfrentado en diversas ocasiones desafíos relacionados con la seguridad y la justicia, y figuras como Benito Cuenca Mayo han sido pilares en la defensa de estas causas.
