La aplicación de reglas más estrictas para el control del huachicol fiscal provoca retrasos en la distribución y desabasto en varias zonas de la ciudad.
En el área metropolitana de Guadalajara, la disponibilidad de gasolina Magna ha disminuido notablemente, especialmente en varias estaciones de servicio del sur de la ciudad. La introducción de un nuevo reglamento federal, impulsado por el Servicio de Administración Tributaria y la Comisión Reguladora de Energía, busca consolidar la trazabilidad del combustible y erradicar el comercio ilícito, pero ha generado retrasos logísticos en su distribución. Como resultado, muchas terminales de suministro enfrentan saturación y problemas para atender la demanda, afectando principalmente las zonas más cercanas a las colonias del sur de Guadalajara. La terminal de Silos, uno de los principales proveedores, suspendió operaciones al no poder cumplir con los nuevos requisitos, lo que ha provocado que varias estaciones tengan desabasto de Magna y ofrezcan solo Premium. Esta sobrerregulación, que exige controles volumétricos en toda la cadena de suministro, busca frenar el contrabando pero también ha provocado un cuello de botella en la distribución, causando una escasez temporal que podría prolongarse si no se ajustan los mecanismos de suministro. La falta de comunicación oficial sobre la duración del problema y la ausencia de estrategias de apoyo afianzan la incertidumbre para los consumidores y comerciantes de la región, que enfrentan un escenario de desabasto derivado de complicaciones regulatorias y logísticas.
