Acapulco, Guerrero. - La celebración del Acamoto 2026 se convirtió en un escenario de caos cuando la policía utilizó gas lacrimógeno para dispersar a los participantes en la Costera Miguel Alemán. El evento, que tenía un récord de asistencia, resultó en un enfrentamiento que dejó como saldo a un motociclista y un reportero heridos, además de varios intoxicados.
Los disturbios estallaron cuando cerca de mil motociclistas llegaron a Acapulco, desafiando la prohibición por falta de permisos. La administración estatal, dirigida por Evelyn Salgado Pineda, y la municipal de Abelina López Rodríguez habían decidido suspender el evento, citando problemas de seguridad en ediciones anteriores.
La situación se tornó violenta a medianoche, cuando agentes de la Guardia Nacional y la Policía Municipal intentaron desalojar a los motociclistas que realizaban acrobacias y arrancones. La intervención policial llevó a una rápida respuesta de los asistentes, quienes lanzaron botellas y resistieron ante el uso de gases lacrimógenos por parte de las autoridades.
A pesar de la suspensión oficial, muchos motociclistas procedentes de diversas entidades del país continuaron en el evento, lo que plantea un dilema sobre la seguridad pública y la gestión de eventos masivos en la ciudad. El Acamoto ha sido históricamente un atractivo turístico, aunque su reputación ha ido decayendo debido a disturbios repetidos.
Mientras las autoridades evalúan cómo manejar la situación, la edición de este año sigue en un estado incierto. Los organizadores y participantes esperan que se tomen decisiones que permitan un desarrollo pacífico del evento, evitando así los problemas que han afectado las ediciones pasadas.
Con información de proceso.com.mx

