Ocho personas vinculadas al crimen, incluyendo escoltas, enfrentan cargos tras revelaciones que señalan la implicación del crimen organizado y traiciones internas.
En una audiencia prolongada, un juez determinó la prisión preventiva para ocho personas arrestadas por su presunta participación en el asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, ocurrido el 1 de noviembre. Los detenidos incluyen a siete integrantes de la escolta del edil y un individuo apodado “El Licenciado”, quien sería el enlace entre los autores materiales e intelectuales del ataque. Datos presentados ante la autoridad sugieren una conspiración interna y traiciones dentro del círculo cercano del alcalde, reforzando la hipótesis de que el crimen fue planificado con la participación de elementos infiltrados por el crimen organizado. Una carta póstuma escrita por uno de los sicarios, quien posteriormente se suicidó, revela detalles logísticos y señala a “El Licenciado” como responsable de coordinar la operación, además de implicar a los escoltas en una supuesta traición que dejó vulnerable a Manzo en el momento del ataque. La fiscalía también relaciona el homicidio con el Cártel Jalisco Nueva Generación, señalando pruebas de un pago de dos millones de pesos para ejecutar al alcalde, evidenciando la penetración del crimen organizado en las fuerzas de seguridad locales. La situación jurídica de los acusados será definida en una próxima audiencia, tras solicitar la duplicidad del término constitucional. Este caso ha conmocionado a la región de Michoacán, evidenciando la gravedad de la infiltración del crimen organizado en las instituciones municipales y su impacto en la seguridad pública. Además, una parte del equipo de seguridad de Manzo logró escapar durante un operativo en Uruapan, llevándose a cabo en medio de la búsqueda activa de los responsables.
