La población afectada continúa en riesgo y necesita apoyo para recuperarse tras el fuerte temblor.
El Congreso del Estado de Guerrero ha solicitado al Consejo Estatal de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil que mantenga y refuerce la atención a los afectados por el sismo de magnitud 6.5 ocurrido el 2 de enero en San Marcos. Este evento sísmico causó daños significativos en viviendas, escuelas y centros de salud.
Las réplicas constantes han empeorado la situación, generando preocupación en la población, que aún no puede regresar a sus hogares de manera segura. Las autoridades enfrentan un desafío que supera su capacidad local, lo que hace fundamental la intervención coordinada para garantizar que nadie quede en abandono tras el desastre.
Es vital que las acciones de ayuda se mantengan y fortalezcan para asegurar el bienestar de los habitantes afectados.

