Acapulco, Guerrero. – Tras un diciembre concurrido, los comerciantes del puerto de Acapulco enfrentan ahora el desafío de la “cuesta de enero”, una época del año caracterizada por una disminución en el consumo.
Los empresarios locales reportan una baja notable en las ventas después de las celebraciones decembrinas, lo que genera preocupación entre quienes dependen de la actividad turística y el comercio local para su sustento. Se espera que la situación se normalice gradualmente en los próximos meses.
