Guajes de Ayala, Guerrero. – Un grupo de autodefensa local resiste la violencia de cárteles en esta zona montañosa, utilizando AK-47 y granadas para proteger sus comunidades. Formado en 2020 en respuesta a la agresión del cártel La Nueva Familia Michoacana, busca recuperar el control de su territorio.
Los miembros de la autodefensa, compuestos por 50 hombres, provienen de comunidades que han sufrido el acoso del narcotráfico. Equipados con armamento de grado militar, afirman que la falta de intervención del gobierno los obliga a actuar por su cuenta. Jesús Domínguez, miembro del grupo, destaca la necesidad de defenderse ante la brutalidad de los cárteles.
La situación en Guerrero es crítica, con un historial de conflictividad y militancia. Según un informe de la DEA de 2025, operan al menos cinco cárteles en la región, lo que complica aún más la seguridad para los residentes. Javier Hernández, líder del grupo vigilante, asegura que la amenaza de los cárteles se ha intensificado, especialmente tras intentos de establecer laboratorios de fentanilo en la zona.
A pesar de las adversidades, la comunidad ha resistido el embate y prefiere luchar por su tierra en lugar de sucumbir a la presión de los cárteles. Sin embargo, el contexto general sigue siendo peligroso, ya que muchos grupos están en constante confrontación. El gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta el desafío de abordar este conflicto armado en medio de un entorno inestable.
Si bien el autodefensa sostiene su independencia, el tráfico de armas desde Estados Unidos agrava la situación. Las autoridades deberán encontrar soluciones efectivas para garantizar la seguridad en estas comunidades, donde la violencia ha marcado la vida cotidiana.

