Una carta encontrada después de su muerte revela que un implicado en el crimen confesó trabajar para un líder criminal y admitió su participación en la orden que terminó con su vida.
Recientemente se difundió una carta que fue escrita por Ramiro “N” antes de su fallecimiento, en la cual señala haber estado involucrado en el homicidio del empresario Carlos Manzo. La misiva, dirigida a su pareja sentimental, revela que en realidad no se encontraba en Michoacán trabajando en actividades agrícolas, sino que su presencia tenía otro propósito. En la misma, se disculpa por haberle mentido y confiesa que trabajaba para un individuo conocido como “El Licenciado”, quien sería el autor intelectual del asesinato. Ramiro también indica que, ante cualquier situación, su vínculo con esta persona era la causa de sus acciones y que su muerte sería consecuencia de que intentaban silenciarlo para evitar que revelara detalles. El cuerpo del implicado fue hallado el pasado 10 de noviembre en una localidad de Uruapan, junto a un menor de 16 años. La carta aporta nuevas pistas sobre la posible estructura criminal detrás del crimen y el entorno en el que se desarrolló.
Este hallazgo evidencia la presencia de figuras ligadas a actividades ilícitas en sucesos relacionados con delitos de alta gravedad, poniendo en evidencia cómo la violencia ligada a grupos organizados puede influir en eventos de alto impacto social. Además, la información revela la complejidad de las investigaciones y la importancia de nuevas evidencias en la búsqueda de justicia en casos de homicidio de alto perfil.
