Iván Cazarín Molina, conocido como “El Tanque”, dirige redes de huachicol que cruzan fronteras, enfrentando sanciones y reforzando el poder del Cártel Jalisco.
En las últimas semanas, las autoridades mexicanas y estadounidenses han intensificado la atención sobre la operación de una red criminal dedicada al robo y contrabando de combustibles, en la que participa Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”. Reconocido como uno de los fundadores y principales líderes regionales del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), su influencia trasciende las fronteras mexicanas, afectando el mercado de hidrocarburos en Estados Unidos.
Desde su detención en 2015 en Jalisco, “El Tanque” se mantuvo como una figura de poder, presuntamente controlando operaciones clave para extraer crudo directamente de los ductos de Pemex y distribuirlo mediante empresas fachada en México y Estados Unidos. La complejidad de estas actividades se ha visto evidenciada en acusaciones recientes que relacionan a familiares y asociados en una infraestructura que moviliza millones de dólares ilícitos, aprovechando compañías en EE.UU. y en varias regiones de América Central.
Además, la evidencia señala que al menos 47 millones de dólares en ingresos ilícitos fueron lavados a través de empresas relacionadas con la red, en un cartel que maneja uno de los delitos más rentables para el CJNG: el robo de combustibles. Esta actividad ha resultado en pérdidas millonarias para Petróleos Mexicanos (Pemex), que en 2023 reportó casi 15 mil tomas clandestinas y una pérdida de más de mil millones de dólares. La situación refleja cómo las redes criminales del CJNG consolidan su dominio en múltiples ámbitos, incluyendo el narcotráfico y el contrabando de hidrocarburos, en un contexto donde líderes como “El Mencho” fortalecen sus alianzas en el trasiego de cocaína dentro y fuera de EE.UU.
El objetivo de las recientes sanciones y procesos judiciales es frenar esta fuente de financiamiento para las organizaciones criminales, que operan con impunidad en varias regiones y que continúan expandiendo su influencia en los mercados ilegales internacionales. La lucha contra el huachicol y el control del flujo económico ilícito siguen siendo prioridades en la estrategia de seguridad de México y sus aliados internacionales.
