El colectivo Luciérnaga, conformado por más de 50 familias que tienen personas desaparecidas en la región de La Montaña, en Guerrero, reanudó este martes su búsqueda de fosas clandestinas después de un período de dos años sin realizar actividades de localización. Estas familias, en su mayoría indígenas de las etnias nahuas y me’phaa, esperan desde 2019 encontrar a sus seres queridos, muchos de los cuales fueron reportados como desaparecidos desde ese año.
Según informó el Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, las jornadas de búsqueda programadas para este martes 29 y miércoles 30 de julio se realizarán en varias zonas de Tlapa y otros municipios de La Montaña. Participarán en ellas los integrantes del colectivo Luciérnaga, así como representantes de la Fiscalía General del Estado y de la Comisión Estatal de Búsqueda. Sin embargo, por protocolo, no se divulgó en qué sitios específicos de Tlapa y alrededores se llevarán a cabo estas actividades, aunque se anticipa que una vez concluidas las jornadas, los resultados serán publicados y dados a conocer públicamente.
Las familias que integran el colectivo Luciérnaga tuvieron que esperar casi dos años para poder retomar las búsquedas y mantener la esperanza de localizar a sus familiares desaparecidos. La mayoría de estas personas fueron reportadas como ausentes desde 2019, y la espera ha sido marcada por la incertidumbre y la angustia que enfrentan las comunidades indígenas en la región. La reactivación de estas actividades representa un paso importante en la lucha por justicia y por el derecho a la verdad para estas familias.
La última búsqueda en La Montaña se llevó a cabo del 11 al 14 de julio de 2022 en un sitio conocido como Tres Postes, localizado en las afueras de Tlapa. Este lugar fue identificado como un punto donde presuntamente grupos del crimen organizado sepultaron a personas privadas de su libertad, lo que hace que estas jornadas tengan un carácter especialmente relevante para las familias y las autoridades que participan en las investigaciones. Desde entonces, no se habían realizado actividades similares en la región, hasta ahora.
Desde la creación del colectivo Luciérnaga en 2019, se ha documentado que en la región de La Montaña han desaparecido entre 50 y 60 personas. Sin embargo, no todas las familias han presentado denuncias formales ante las autoridades, lo que limita el alcance de las cifras oficiales y el seguimiento de los casos. La organización ha informado que, en el transcurso de sus labores de búsqueda, lograron localizar más de 100 restos óseos en terrenos baldíos de los municipios de Tlapa, Atlamajalcingo y Copanatoyac. A pesar de estos hallazgos, hasta la fecha las autoridades no han identificado oficialmente esos restos.
El colectivo Luciérnaga también criticó la falta de interés por parte de las instituciones en las actividades de búsqueda durante los últimos dos años, señalando que la ausencia de jornadas se debió a la falta de voluntad y atención por parte de las autoridades. Solo después de la presión ejercida por las propias familias, la Fiscalía General del Estado se sumó a las labores de localización. Esta situación refleja la necesidad de mayor compromiso por parte del Estado para atender las desapariciones forzadas y colaborar en la identificación de los restos encontrados en la región.
Las actividades que se reanudan en estos días buscan avanzar en la localización de personas desaparecidas y en la identificación de los restos hallados en la región. La esperanza de las familias es poder, por fin, obtener respuestas sobre el paradero de sus seres queridos y hacer justicia por las víctimas. La región de La Montaña continúa siendo un escenario de búsqueda y resistencia en la lucha contra la desaparición forzada y la impunidad que prevalece en estos casos.
